La falla de Convento Jerusalén tiene más de cien años de historia. En el año 1893, un respetable señor, Don José Guillot, que vivía en una planta baja del número 6 de la calle Convento de Jerusalén, muy cerca de donde luego y durante muchos años estuvo el casal de la falla, solicitó permiso al Ayuntamiento de Valencia para plantar una falla en el cruce de las calles de Convento de Jerusalén y Buenavista, que era como se llamaba entonces la actual calle del Matemático Marzal. También pidió permiso para disparar castillos de fuegos artificiales.
La iniciativa tuvo éxito, y la barriada resultó fallera, ya que, año tras año se continuó plantando fallas, con mayor o menos éxito, hasta que en 1913 se obtiene por primera vez el Primer Premio que otorgaba el jurado nombrado por el Ayuntamiento.
Las comisiones se van sucediendo. En 1930 el mal tiempo en forma de agua y viento en rachas huracanadas, derribaron nuestra falla. En la parte positiva, destacamos de ese periodo la incorporación a la falla en el ejercicio 1931-32 de D. Manuel Galcerá, que durante muchos años y hasta su llorada desaparición, fue el decano de la comisión. Manolo asumió ese mismo año, bajo la presidencia de D. Vicente Oliver Gogués, el cargo de contador, que por entonces consistía en repasar el libro del cobrador de la falla. En el ejercicio de 1933-34 se forma una nueva comisión presidida por D. José Oltra Molés, que con la falla de 1936 consiguió el Primer Premio de la Segunda Sección. En 1928 se había creado el Comité Central Fallero, que se reunía en un café.
Acabada la guerra civil, en noviembre de 1939 se constituyó la actual Junta Central Fallera, dándose un gran impulso a los festejos falleros. Dentro de este contexto, la falla de Convento Jerusalén ha estado siempre dando lustre a los festejos, compitiendo, y ganando merecidos galardones bajo sus diferentes denominaciones: Jerusalén-Buenavista, Convento de Jerusalén-Matemático Marzal, Luis Morote-Matemático Marzal, Convento de Jerusalén-Játiva, según cambiaban de nombre las calles de nuestra entrañable encrucijada.
Así, en 1941, D. José Oltra Molés hace un llamamiento a todos los amantes de la fiesta de las fallas en nuestra demarcación y consigue formar una Comisión que, bajo su presidencia, y siendo vicepresidentes D. Rafael Cortés Cabanes y D. Manuel Iborra Folgado, inicia su andadura puestas sus miras en conseguir las más altas cotas falleras. Y a fe que se consiguió.
La falla de Convento Jerusalén fue pionera en el lanzamiento de la lotería de reembolso, publicó en 1944 el primer periódico fallero, fue pionera en la iluminación y adorno de la calle, consiguiendo un primer primer premio, creó el parador So Nelo, en sus primeros 50 años en la Sección Especial ha conseguido 33 podiums y, en definitiva, ha estado siempre, como dice nuestro himno, trabajando con fe y gran ilusión por Valencia y por las fallas.